La Historia de Trypix

"Hace 1500 años, en los parajes interiores del Mar Caspio, sobre las estepas y montañas fronterizas entre Kazajistán y Turkmenistán surge una leyenda que permanecería intacta con el paso de los siglos."

La historia de Trypix

A mediados del siglo XI, los poderosos turcos selyúcidas concentraron sus fuerzas en el territorio turcomano en un intento de expansión hacia Afganistán. Tras su desintegración en la segunda mitad del siglo XII, Turkmenistán pierde su independencia una vez más y pasa a ser parte del Imperio mongol de Gengis Kan. En las siguientes 7 centurias, los turcomanos vivieron bajo diferentes imperios y en constantes luchas tribales.

Los pueblos nómadas que habitaban esas regiones basaban parte de su vida en sobrevivir a un clima asolador, con extremo calor por el día e intenso frío en las noches.

Además de las enfermedades, debían estar preparados constantemente a confrontaciones, no solo de otros ejércitos, sino también de animales salvajes.

Con el paso de las generaciones, los curanderos-chamanes que cada pueblo tenía, crearon una fórmula alquimista para un brebaje que ayudara a sobrevivir a estas situaciones.

Poco a poco, fueron perfeccionando esta fórmula hasta conseguir una definitiva con hasta 70 botánicos distintos, en proporciones muy exactas y elaboradas con un cuidado excepcional.

Los efectos de esta pócima era el resultado de concentrar la esencia de los 70 guerreros del pueblo con varias tribus. Según decían, cada guerrero representaba un elemento, normalmente vegetal, que apelaba a la vida, a la regeneración y a una vida saludable.

Cada guerrero representaba un botánico. La fórmula secreta recopila a los 70 guerreros en sus 70 botánicos.

A su vez, cada uno de estos 70 guerreros tenía habilidades específicas y especiales: lanza, escudería, hípica, fuerza bruta, artes físicas (artes marciales), agilidad y flexibilidad, estratega, velocidad ...

El efecto de este elixir desinhibe a quién lo toma, haciéndole perder el miedo, generando confianza y valentía. Por eso en las luchas, eran mucho más temidos y peligrosos, de ahí sus victorias y su leyenda posterior.

Además, era un método eficaz en las gélidas noches ya que calentaba el cuerpo. Por el día, dejaba una sensación de frescor. Un efecto realmente curioso.

Otras de las sensaciones que tal elixir generaba, eran sus efectos secundarios, como visiones y alucinaciones mientras se desarrollaba al mismo tiempo una sensación de vitalidad.

La fórmula ha sido recuperada y conquista actualmente nuestro mundo moderno como Trypix.

(Con sus 70 guerreros actuales, también).